Subrogación: llevar tu hipoteca a un banco que te ofrezca más

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¿Qué es la subrogación?

La subrogación de acreedor consiste en trasladar tu hipoteca de un banco a otro que te ofrece mejores condiciones, sin tener que cancelar y abrir una nueva. El nuevo banco "compra" tu deuda al anterior y la renegociación se formaliza en una escritura de subrogación.

¿Cuándo tiene sentido?

Cuando encuentras una entidad que te ofrece un tipo de interés significativamente mejor, un diferencial más bajo o condiciones más favorables, y tu banco actual se niega a igualar la oferta mediante novación. También si quieres cambiar de tipo variable a fijo (o viceversa) y tu entidad no te lo permite.

Costes y plazos

La subrogación conlleva gastos de notaría, registro y posiblemente una comisión de subrogación (con los mismos límites legales que la comisión de amortización anticipada). El proceso tarda entre 4 y 8 semanas. Antes de decidir, calcula si el ahorro en intereses compensa estos costes: normalmente merece la pena si te quedan muchos años de hipoteca y la mejora del tipo es de al menos 0,50 puntos.

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