Novación: cambiar las condiciones de tu hipoteca sin cambiar de banco
¿Qué es la novación?
La novación hipotecaria consiste en modificar las condiciones de tu hipoteca con el mismo banco. Puedes negociar cambios en el tipo de interés, el plazo, las comisiones, solicitar un periodo de carencia o cambiar de variable a fijo (o viceversa). Todo sin cambiar de entidad.
¿Cuándo conviene novar?
Cuando las condiciones del mercado han cambiado a tu favor y quieres aprovecharlas: tipos más bajos, mejores ofertas. También cuando tu situación personal cambia (necesitas ajustar el plazo o la cuota) o cuando quieres pasar de variable a fijo para ganar estabilidad.
Costes de la novación
La novación implica gastos: comisión de novación (si está pactada en la escritura), notaría y registro para inscribir las nuevas condiciones. Sin embargo, estos costes suelen ser inferiores a los de una subrogación a otro banco, ya que la operación es más sencilla al no cambiar de entidad.
Novación vs. subrogación
Si tu banco no quiere mejorar las condiciones, la alternativa es la subrogación: llevar tu hipoteca a otro banco que sí te ofrezca algo mejor. Pero siempre es recomendable intentar la novación primero, porque es más rápida, más barata y menos compleja.